Bebo un café tus celos de olvido,
Sobre el suelo dejo las huellas de aquello que nos hizo unirnos.
Las fotografías nos retientan el hígado, no hemos estado en una ni por error.
Cada cual como amor maldito, ocultándose, borrando los mensajes en la pared.
Estoy por digerir el último sorbo de tu aliento,
No hay necesidad de preguntarnos, si nos volveremos a ver.
De mí parte prefiero un gran silencio.
Otro como el de aquellas veces que estábamos juntos,
Donde te veía dormir y deseba me abrazaras,
Cuando suspiraba por besarte y te ibas sin despedirte,
Que decir, de aquellas veces que te pedí te quedaras,
Siempre había un mal pretexto para abandonar la habitación.
Ocurriendo a que me acostumbrará a estar sin ti,
Pensar en ti, estar conmigo sintiéndote a ti.
martes, diciembre 05, 2006
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario