Los cielos negros caen ante tus pies pálidos,
solos y tristones, como tus pequeños ojuelos.
Sonrisa opaca, como tus senos,
como labios de jazmín de dulce.
No, es mejor no llamar, es tarde…
divino aire que me acaricia, piel risueña
cejas de horizonte caído
Divino sol aguadulce
lunes, agosto 14, 2006
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