Los cielos más cristalinos suelen caer,
fragmentarse y clavarse en el pecho de los dolidos.
van volando como mariposas,
llueven y desangran.
Cazadores furtivos,
los cielos no son de agua ni de amor,
descargate en mí,
amarrame a un hilo,
dame de comer y con aire dime que estás aquí conmigo.
atame a una torre y has que mi vicio sea contemplar a las almas caídas.
miércoles, enero 03, 2007
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